miércoles, 7 de diciembre de 2011

La navidad como autoengaño





En este tiempo/momento en la mayoría de países de todo el mundo, sean de tradición cristiana o no, celebran las fiestas navideñas, uno de los grandes engaños  que se vive en el sistema/matrix/mundo que afecta a los adultos y especialmente a los niños. Muchos niños mayores reciben como “regalo” en estos días  uno de los grandes desengaños  de la vida al descubrir que Papá Noel y/o los Reyes Magos son una farsa promovida por la sociedad y potenciada por los propios padres.

En nombre de la “ilusión” (concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. RAE) todos hemos sido engañados en nuestra niñez, y en nombre de la “felicidad” (estado del ánimo que se complace en la posesión de un bien. RAE) que proporcionan los regalos, hemos sido  esclavizados al consumismo de un sistema capitalista. Capitalismo y engaño no pueden ir separados, no hace falta remitirse al márquetin  para ver como se venden los productos a través de la publicidad engañosa.  

Si nos  fijamos veremos cómo se expresa la felicidad en el mundo capitalista: regalando objetos comprados para mostrar afecto (Cada una de las pasiones del ánimo, como la ira, el amor, el odio, etc., y especialmente el amor o el cariño. RAE), obteniendo regalos.  Incluso llegamos a tal paranoia que cuando alguien se “siente mal”, “como se quiere tanto así mismo”, se “premia” comprándose algún “regalo”, gran autoengaño, estúpido.

Y aquí añadimos al engaño del capitalismo y el consumo, el engaño del amor a sí mismo. Cuando el amor a sí mismo tiene el valor del dinero nos vendemos y prostituimos a nosotros mismos al mejor regalo, que es como decir al mejor postor. De hecho hay una película Pretty Woman, en la que la mayoría de mujeres consumistas hubieran querido ser la protagonista, donde se unen tres ingredientes del capitalismo: el dinero, el consumo y la prostitución.

Y así los humanos se prostituyen y auto-consumen poniendo valor fuera de la vida, cuando la vida es el único valor. Todo en este mundo está al revés: la vida no tiene ningún valor económico en los países del cuerno de África, donde se produce la mayor hambruna del mundo y en cambio en Occidente compramos con dinero nuestra vida. Sí, nuestra vida, porque solo si se consume, se perciben así mismos como vivos y “alegres”, no hay más que ver.  De esta manera el dinero es quien decide no solo si uno puede vivir o no, sino el grado de felicidad.  Y en estos días/momentos esa felicidad se mide por la cantidad de compras navideñas que uno llega a consumir.

Navidad, navidad, mierda navidad……….., podíamos cantar si nos fijamos en lo que estamos convirtiendo la vida en estas fiestas, donde hemos pasado del control del cristianismo al control de los grandes almacenes. El engaño se desplazó del “Portal de Belén” a las puertas de los grandes almacenes. ¿Qué más engaños podemos descubrir?

Despierta e infórmate haz de tu vida lo que es mejor para todos, de manera que podamos “Traer el Cielo a la Tierra”, depende de cada uno. http://desteni.org/


video
http://www.youtube.com/watch?v=0ZayOsPeWoI&feature=related

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